Literatura artísticaPardoSitios Reales

El Pardo. Descripciones

“Los bosques que llaman del Pardo, es una de las más raras creaciones que príncipe ni monarca tiene en todo el orbe de caça de cualquier género que pueda desear […] harto de ser historiada. No digo de la casa y reales palacios del catholico rey don Philipe nuestro Señor, en el que ha ilustrado tan sumptuosa fabrica y maravilloso termido de architectura, que admira su pulicia y ornato, su compartimento y capacidad, pintura y retratos los mas raros del mundo; campea mucho por deleytosas vistas y amables lexos, con cuatro torres de de sus quadrangulos se levantas, del mas sobervio y vistoso artificio que monarca del mundo tiene. Porque desde su planta hasta sus chapiteles son de esquisita fabrica, proporcionada grandeza y muy alegre y desenfadado ventanaje; sus fosos y barbacanas (dexando a parte que es fuerte) es muy agradable jardin, de muchas verduras, arrayanes, muchas diferencias de gemas y flores raras y esquisitas de grande olor y fragancia”. Cita tomada de la obra de Juan López de Hoyos, Real apparato, y sumptuoso recebimiento con que Madrid …rescibio a la Sereníssima reyna Doña Ana de Austria. Madrid, 1572.

“A dos leguas de Madrid esta El Pardo, casa de placer de Su Magestad, plantada en medio de un bosque, junto al rio Manzanares […]. La casa es en figura cuadrada, y en las esquinas della quatro torres con rico ventanaje, y en lo alto de cada una sus chapiteles y harpones, y en torno una ancha cava, y en el fondo della muchos compartimentos, vasos y macetas de hierbas medicinales y flores extrañas, traída de diversas regiones, adornadas las pareces de la cava con jazmines, hiedra y rosas, y en cada esquina una fuente de agua que por mascarones de piedra sale. Éntrase en la casa por dos puentes de piedra, que se causan de la cava […]. En la portada esta un relox con su mostrador, que por la parte del campo y de la casa enseña las horas, tocando tres campanillas, que con música concertada son precursoras de la hora, sirviendo juntamente con tocar los cuartos. Es la casa labrada de piedra parda berroqueña, con dos corredores altos y bajos, en uno a la entrada y el otro a la frontera […].Todo el aposento bajo es de los oficiales de la casa, porque Su Majestad siempre se aposenta en lo alto della. En la primera sala alta se ven muchos tableros y lienzos de pintura; sobre la puerta esta pintado, al olio, de mano del gran Ticiano, Júpiter convertido en sátiro, contemplando la belleza de la hermosa Antíope, que está dormida. Vense más adelante, de mano de Antonio Moro, dos retratos de muchachas […] De mano de Hieronimo Bosco, pintor de Flandes, famoso por los disparates de su pintura, se ven ocho tablas [….]. En uno de los corredores de dentro está la Capilla Real, labrada de estuco blanquísimo, y en ella un retablo del Descendimiento de la Cruz, contrahecho a otro que Su Majestad tiene en Sant Lorenzo el Real, de mano de Maestre Miguel, pintor flamenco, que la reina María invió a Su Majestad, de Lovaina. […] De aquí se pasa a la Sala Real de los retratos, donde por lo alto della, metidos en sus frisos dorados, se ven cuarenta y siete retratos de los Príncipes, damas y caballeros siguientes […]. De aquí se va a los aposentos de los Reyes. Y a estos siguen el aposento de la camarera, que está pintado al fresco, de mano de Becerra […] donde se ve la historia de Perseo, con muchas tarjas a lo romano, de admirable pintura sobre estuco. Cita tomada de la obra de Gonzalo Argote de Molina, Libro de la Montería. Sevilla, Andrea Pescioni, 1582.

“La casa es bastante bella y, aunque pequeña, muy bien proporcionada, cubierta de pizarra, y en los cuatro ángulos sus elevadas torrecillas […]. Había en una galería alta muchos retratos de grandes señores y Príncipes, todos hechos de mano de de los más famosos pintores, Antonius Moro y Titianus, que había en su tiempo, los cuales han dejado allí también sus propios retratos, colocados entre tantos otros personajes ilustres, tales como el Emperador Carlos y la Emperatriz, su hermano el emperador Fernando y todos los de su descendencia y muchos otros de particulares, dignos de estar colocados entre ellos […]. En las cuatro torres estaban todas las paredes pintadas en perspectiva, de construcciones y fábricas de muy hábil mano, e igualmente los techos de algunas estancias, y el de la galería grande, muy artísticamente pintados sobre lienzos bien tensos […]. Esta casa fue comenzada en tiempos del difunto Emperador, donde existía sólo una torre antigua, del tiempo de los Reyes Católicos, siendo acabada por Su Magestad moderna, que la ha mejorado notablemente, añadiéndole otras viviendas para comodidad y mejor alojamiento de sus servidores”. Cita tomada de la obra de Jean L’Hermitte, Les Passetemps, 1602 [manuscrito, publicado por primera vez por Charles Ruelens en Amberes, 1890-96].

“Tenemos exemplo desta doctrina, en lo que mandó pintar el Rei don Felipe Tercero el Santo en su Casa Real del Pardo. En la Capilla está pintado en una historia ochavada en medio de la bóveda, en un altar, el Santísimo Sacramento asistiendo en una gloria toda la Santisima Trinidad con muchísimos Ángeles, y nuestra Señora, y San Iuan Bautista, y abaxo San Gregorio Papa, San Agustín, Santo Tomás, y otros santos que se han señalado en escrivir deste sacramento e incomprehensible Misterio […]. Fue traza y execucion de Vicencio Carduchi. La sala donde su Magestad da las Audiencias, estuvo a cargo (traza y execucion) de Eugenio Caxesi, que la adorno de estuques, tallados, y cartelas doradas ricamente, y en medio de la bóveda está pintado aquel caso portentoso […] de Salomón, quando dio aquella sentencia en el pleito de las dos madres […]. La galería del Mediodía del quarto del rei, estuvo a cargo de Bartolome Carduchi, hizo la traza, y los estuques de la bóveda, y previniendo ya los pinceles […] cesó su vida; sucedió en la execucion de la obra Vicencio Carduchi, su hermano, y discúpulo, a quien mandaron pintase la crianza, vida y hazañas de Aquiles, como lo hizo. La galería de la Reina, que cae al Cierzo, la trazó, y pintó, y hizo los estuques Patricio Caxesi […]. El tocador de la Reina estuvo a cargo de Iuan de Soto. El Antecamara, y otra torre de Geromino de Cabrera, y de Teodosio Mingot. Los dormitorios de Fabricio Castelo, y la quadra de perspectiva, del mismo […] en todo lo demás de la Casa, corredores y zaguanes estan colgadas varias pinturas de batallas y cazas. La pieza adonde se viste su Magestad, es de retratos de la invicta Casa de Austria, de mano de Bartolomé González […] Oi decir, que antes que se quemase el Pardo, adornaban esta pieza (de mano de los famosos Alonso Sanchez, Ticiano, y Antonio Moto) muchos retratos, sin otros quadros originales que los consumió el fuego”. Cita tomada de la obra de Vicente Carducho, Diálogos de la Pintura… Madrid, 1633.

“Desde aquí se baja al Pardo, que es una quinta del Rey situada en el fondo de un valle habitado por gamos, que en grandísima cantidad, esperando servir a los placeres del Rey, gozan de la seguridad que les da un bellísimo boscaje de carrascas […]. El la parte más baja corre el Manzanares, que, aunque en todo tiempo puede ser vadeado con seguridad, tiene un puentecillo de madera pintada de de verde, en el paso más vecino a la quinta. […] El edificio no tiene nada de extraordinario: para un simple caballero, no estaría mal. Pero la regularidad de su arquitectura le da una apariencia superior a lo que realmente es. El Palacio Real consiste en un edificio cuadrado de ladrillos con encuadramientos de piedra, en cuyos ángulos se destacan cuatro torrecillas, que por tener dos pisos se alzan por encima de la casa, dispuestas con uno solo. […] Las habitaciones del Rey no dejan de ser muy proporcionadas, como todo el edificio, y muy bien repartidas. Las bóvedas están casi todas pintadas, y las paredes se hallan en parte cubiertas de cuadros: unos, originales, de maestros muy mediocres, y otros, copias de las pinturas más insignes del Palacio de Madrid, entre las cuales hay algunas hechas cin buen gusto y extraordinaria diligencia […]”. Cita tomada del manuscrito Viaje por España y Portugal entre los años 1668 y 1669 de Cosme de Medici, escrita por Lorenzo Magalotti.

“En este recinto se alojaban el Rey y las personas reales y algunos señores de la Corte; pero todos con estrechez e incomodidad, hasta que resolvió S.M. se le aumentase por el lado de Oriente otro quadro con su patio en medio, imitando en todo a la arquitectura del antiguo: se derribaron dos torres por donde se había de hacer la unión de las fachadas de Mediodía y Norte, para colocar allí, en el resalto que se había de dejar en cada una de ellas, a línea con las torres en los ángulos, las puertas principales, con sus dos puentes sobre el foso y un gran frontispicio por remate del resalto, con otro patio entre las dos puertas, de modo que el Palacio tuviese dos patios como el antiguo, y uno muy prolongado, en medio, por donde pudiesen atravesar los coches para tomarlos S.M. y personas reales baxo cubierto. Conforme a estas ideas que se comunicaron a D. Francisco Sabatini, dispuso y delineó la obra, y empezó a trabajar en ella […]. En algunas de las nuevas piezas han pintado últimamente a fresco los profesores D. Francisco Bayeu y D. Mariano Salvador Maella […]. Don Roberto Michel ha hecho los estucos, principalmente con figuras, que últimamente se han trabajado en varias piezas. En una del despacho de S.M. hay dos cuadritos, con asuntos de Diana, pintados por D. Luis Vanloo. En un oratorio particular se hallan dos pinturas del Divino Morales, y son el Ecce Homo y una Dolorosa de medio cuerpo. Los tapices con que se adornan casi todos los quartos son de la fábrica de Madrid, labrados a propósito para ellos”. Cita tomada de la obra de Antonio Ponz, Viage de España, tomo VI. Madrid, Joaquín Ibarra, 1776.

Tags

Ángel Rodríguez Rebollo

Historiador del arte formado en la Universidad Complutense de Madrid, es coordinador del Seminario de Arte e Iconografía de la Fundación Universitaria Española y forma parte del equipo de Ars Magazine. Es especialista en el coleccionismo regio, con especial atención a los inventarios reales. Asimismo, trabaja en el campo del dibujo español de los Siglos de Oro. Ha publicado en las revistas más importantes, tanto nacionales como internacionales. Entre sus obras en colaboración más importantes destacan los libros sobre los inventarios del Alcázar de Madrid de 1636 y 1666, así como el catálogo razonado de dibujos de Vicente Carducho.

Related Articles

Check Also

Close